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La tétrada de las lunas sangrientas (o el cuarteto de lunas coloraditas)

 
Héctor Bravo Alfaro / ASTRÓNOMO.
 







 

De nuestras tradiciones más vivas y ancestrales, el Viernes Santo destaca por su intensidad emotiva

 
César Zamora
 
Jesús, descalzo, flagelado por un centurión romano, arrastra la pesada cruz. La efigie del predicador nazareno sobresale por su tremendismo, y entre el peculiar aroma a hinojo, alhelí e incienso, la intensidad emotiva es una característica esencial de una procesión en la que reiterativa y efusivamente se predican sermones que se centran en el sufrimiento físico y la postración de Cristo –no en vano los sacerdotes han dedicado mucho tiempo a la ejercitación de su elocuencia–.
A principios del siglo XX la Santa Congregación para la Propagación de la Fe había prohibido la elaboración de imágenes exageradamente realistas en lo concerniente a episodios cruciales de la Pasión, ya que se juzgaba que enfatizaban –en demasía– el lado humano del martirio, a expensas de la idealización espiritual de los pasajes sacros.


 



 

Una leyenda más de Guanajuato
 

La novicia de Belem

 
Por Luis Caballero Villafranca
 
Corrían los primeros meses del año de gracia de 1810. En la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Guanajuato, Capital de la Intendencia, la vida corría tranquila desde que tañía la campana que llamaba a la misa matutina, hasta el toque de Oración y de Ánimas. Sólo el alumbrado de ocotes y bencina iluminaba la escena castamente amorosa que protagonizaban en el balcón bajo la casona sita en la Bajada de Belem, el alférez real don Alonso de Carrica y Beatriz de Sardaneta, joven pareja que tenía planeado casarse al principiar el mes de octubre, si Dios era servido, pues la unión ya había sido aceptada por los padres de aquellos novios, don Nuño y doña Inés de Armijo, y don Diego y doña Josefa Santillán.
El señor intendente don Juan Antonio de Riaño sería el padrino en el inminente matrimonio, el mismo día que recibiría don Alonso el despacho de su ascenso en su carrera militar.


 


Concluyen obras en Juárez y Sangre de Cristo… pero seguirán cerradas

 
Antonio Abúndiz Ramírez
 
Tal como se tenía contemplado, el miércoles 9 de abril de manera simultánea fueron entregados los trabajos de rehabilitación de la avenida Juárez y la calle Sangre de Cristo, aunque permanecerán cerradas al paso de vehículos la primera de ellas una semana más y la segunda 15 días, para permitir el secado del cemento que se utilizó para pegar el pórfido rojo.
El presidente municipal Luis Gutiérrez Márquez en compañía de la secretaria de Turismo Claudia Ruiz Massieu Salinas, el gobernador Miguel Márquez Márquez y el secretario de Turismo del estado Fernando Olivera fueron los encargados de presidir la entrega de los trabajos en ambas vialidades, lo mismo que la Plazuela del Músico, en una sencilla ceremonia donde no hubo el tradicional corte de listón.


 


A pesar de la rapiña, Mellado sigue siendo un ejemplo magno de arte sacro del virreinato

 
Gustavo Cabrera / PERIODISTA E INVESTIGADOR
 
Importante misión realizaron los frailes de la orden religiosa de Nuestra Señora de la Merced –u Orden Mercedaria– al establecerse en la ciudad de Guanajuato durante la época colonial, puesto que además de efectuar una labor evangelizadora y humanitaria también contribuyeron al rescate de los católicos capturados por los musulmanes en las tierras santas de Palestina a través de las aportaciones económicas que recibían de los mineros de Guanajuato.
Ese dinero se enviaba a Europa, en donde las autoridades eclesiásticas se encargaban de pagar los rescates exigidos por los grupos islámicas para liberar a los cristianos cautivos. 


 
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